ESAVE

RESEÑA HISTÓRICA

03 de septiembre de 2015

20 AÑOS DE GLORIA SOBRE EL HORIZONTE

Inicios de la Aviación Militar
1916 - 1944

En medio del caos y las guerras de comienzos del siglo veinte, surge en Colombia en cabeza de un grupo de aficionados por surcar el cielo, la necesidad de despegar hacia la aviación autónoma; este sueño que para muchos podría ser catalogado como una utopía, deja de serlo el 7 de septiembre de 1916 cuando el presidente José Vicente Concha sanciona la Ley 15 del mismo año, la cual tiene como objeto, enviar al exterior a un grupo de Oficiales de las cuatro Armas existentes del Ejército, para ser capacitados en el área de aviación, intención que no se concreta por razones económicas. Sin embargo, tres años más tarde, este sueño es ratificado mediante la Ley 126 del 31 de diciembre de 1919, por el entonces presidente Marco Fidel Suárez, que establece a la Aviación como la Quinta Arma del Ejército.

El Libro de la Aviación en Colombia escribe una de sus páginas más memorables, cuando el 15 de febrero de 1921 se inaugura la Escuela del Arma de Aviación del Ejército con el fin de entrenar a los futuros Soldados de Aviación y velar por el mantenimiento de las aeronaves. Para este propósito, el Gobierno dispone de los servicios del Capitán francés Rene Guichard. Meses después, el 4 de octubre reciben sus alas doradas y el honor de pertenecer al primer curso de piloto militar, los destacados Oficiales: Mayor Félix Castillo Mariño, el Capitán Luis Silva Gómez, el Teniente José Delfín Torres Durán, el Teniente Abraham Liévano y el Subteniente Eduardo Gómez Posada.

Dos años después de su cierre, entre otras razones por problemas económicos, mientras transcurre el mes de noviembre de 1924, el presidente Pedro Nel Ospina decreta la reactivación de la Escuela. Los amantes del arte de volar logran reabrir las puertas de esta para el entrenamiento de pilotos, la cual a su vez se traslada en 1921 a predios de Madrid (Cundinamarca). Para este fin, se asigna la responsabilidad a una delegación suiza encabezada por el Mayor Pichillody, quien con el Teniente José Delfín Torres y un grupo de Soldados, adecúan los primeros metros de lo que serviría como pista de aterrizaje.

Durante casi nueve meses de conflicto y tensión con Perú, entre 1932 y 1933, en donde la Aviación Militar emplea aviones Junker K-43 de combate, Junker W34 y Ju-52 de transporte que conducen a la victoria colombiana, el gobierno del presidente Enrique Olaya Herrera, ve la necesidad de fortalecerse y ordena crear la Dirección General de Aviación Militar, dando un gran paso en la nueva organización de esta Arma.

Periodo de recesión de la Aviación del Ejército
1944 - 1995

En 1944, durante el gobierno del presidente Alfonso López Pumarejo, se sanciona la Ley 102, la cual establece que los efectivos y los medios aéreos pasan del Ejército a conformar la nueva Fuerza Aérea Nacional, dejando así de ser un Arma Táctica a una Fuerza Autónoma.

El lento pero seguro camino de la Aviación recibe un nuevo aire, esta vez bajo el mando del Teniente General Gustavo Rojas Pinilla, quien con mística militar y determinación, en 1953 ordena la compra de unos terrenos en la meseta de los Limones, actualmente Tolemaida, para establecer un Fuerte Militar, construyendo una pista de aterrizaje, que a la postre sirve para la reactivación del Arma.

Más tarde, en 1972, con el visto bueno del entonces Director de la Escuela Militar de Cadetes del Ejército, General José Joaquín Matallana Bermúdez, se aprueba el envío de 18 Alféreces para realizar curso de piloto en las escuelas civiles de Aerocentro y Aeroclub los Andes.

Pensando en la necesidad del Arma de Aviación para el Ejército, entre 1981 y 1982, la Fuerza envía 17 Oficiales a realizar curso de pilotaje de Ala Fija en la Escuela de Aviación Marco Fidel Suárez de la Fuerza Aérea, en Cali (Valle del Cauca), completando luego, el entrenamiento en Ala Rotatoria en el Comando Aéreo de Apoyo Táctico No. 1 (CAATA1), en Melgar (Tolima). Al final, 12 Oficiales se gradúan como pilotos. Al mismo tiempo, un grupo de Suboficiales del Ejército se forman como técnicos de mantenimiento de Aviación en la Escuela de Suboficiales de la Fuerza Aérea (ESUFA) en Madrid (Cundinamarca).

Entre 1984 y 1995, en un esfuerzo más por reactivar la Aviación del Ejército, el Consejo Nacional de Estupefacientes asigna al Ejército aeronaves tipo Cessna y Turbo Commander para el entrenamiento de las tripulaciones y la realización de operaciones de control militar; tiempo después, en 1991, ante el crecimiento de la Aviación Militar y la necesidad de organizarla, se crea el destacamento Aéreo del Ejército (DAE), bajo el comando del Mayor Óscar Rojas Gómez.

Reactivación del Arma de Aviación del Ejército
1995 - 2015

Es justamente, un 25 de agosto de 1995, que el Gobierno de turno, bajo el Decreto 1422 del mismo año, ordena la reactivación definitiva del Arma de Aviación, permitiendo la compra de equipos, entrenamiento de nuevas tripulaciones y acumulación de experiencia para afrontar los diversos retos que propone el conflicto interno.

En 1996, el reto de continuar estructurando y fortaleciendo la Aviación Militar es para el General Harold Bedoya Pizarro; en efecto, bajo su mando se adquieren los primeros helicópteros UH60L y MI171V, y se inicia la construcción de hangares y la torre de control del emblemático Campo Aéreo Teniente General Gustavo Rojas Pinilla en Tolemaida.

Ante el crecimiento de la Aviación, en 1997 se activa el Batallón Aerotáctico (BATCO) y el Batallón de Transporte Aéreo (BATAE). Tiempo después, en el año 1999 tras el acuerdo del Plan Colombia, la Aviación asume nuevos desafíos en la lucha contra el narcotráfico, apoyado en aeronaves UH-60L, UH-1N, HUEY II, y KMax y el BATCO cambia su denominación a Batallón de Helicópteros (BAHEL). Para complementar este esfuerzo, en 2003 se activa la Escuela de Aviación del Ejército.

Frente a la necesidad de ejecutar operaciones contundentes y prestar apoyo ágil y eficaz a las tropas de superficie, el 3 de septiembre de 2009 se crea la División de Aviación Asalto Aéreo. Inicialmente, la Unidad está integrada a su vez por la Brigada de Aviación No. 25 encargada del entrenamiento de las tripulaciones y la Brigada de Aviación No. 32 encargada de dar soporte logístico y mantenimiento a todas las Unidades de Aviación.

En 2010, pasan a integrar esta Unidad, la Brigada de Fuerzas Especiales del Ejército (BRFER), la Brigada Contra el Narcotráfico (BRCNA) y el Comando Especial del Ejército (CEE).

Más adelante, en 2014, se activa la Brigada de Aviación No. 33 que proporciona la movilidad y maniobra en el teatro de operaciones a las Unidades Territoriales.

Consolidando una capacidad para la victoria

En su incesante lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, la División de Aviación Asalto Aéreo ha realizado en conjunto con las demás Fuerzas del Estado, operaciones de alto impacto que han golpeado lo más profundo de las estructuras al margen de la ley, consolidando la presencia del Estado y plantando la Bandera de Colombia en lugares considerados por décadas como santuarios inaccesibles para las Fuerzas Militares, dando un paso importante camino a la victoria.

En esta carrera de guerreros, han sido muchos los que han ofrendado sus vidas por la tranquilidad de los ciudadanos; Oficiales, Suboficiales y Soldados que con entrega y arrojo sin importar la fatiga y el cansancio, caminan por estrechos senderos en la inmensidad de la noche, con una consigna clara en sus mentes: defender la Patria.

Actualmente, la Aviación del Ejército cuenta con una moderna flota de helicópteros y aviones desplegados por todo el territorio nacional, con personal especializado en cada una de sus áreas; esta combinación permite el desarrollo de operaciones contundentes, suministrando movilidad, versatilidad y velocidad a las tropas, garantizando la integridad de la población civil, la consolidación de la seguridad y la defensa de la democracia.
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